El rey de la muerte se ha alzado y nada puede detenerlo
Marith, parricida, señor de los dragones y comandante del ejército de Amrath, aspira a reinar sobre todo Irlast y a recuperar el trono de sus antepasados. Solo Thalia, antigua suma sacerdotisa del Señor de la Vida y la Muerte, podría detener a Marith y la marcha letal de su ejército.
Oculta bajo las ruinas de su ciudad, Landra jura venganza. Su familia fue asesinada, su hogar destruido, y ahora Marith, su antiguo prometido, debe morir. Mientras Landra avanza por el yermo dejado por el paso del ejército de Marith, descubre que no es la única que desea verlo caer