Tras el fenómeno mundial de El verano en que mi madre tuvo los ojos verdes, Tatiana Tibuleac regresa con su novela más feroz y más íntima. Si El verano en que mi madre tuvo los ojos verdes es una oda a la madre, Cuando seas feliz, golpea tú primero es una desgarradora carta de amor y de odio a un padre ausente: bohemio, alcohólico, adorado, inolvidable. Una novela en forma de cicatriz escrita desde el sitio exacto en el que el amor y el rencor se vuelven indistinguibles.
Mila tiene cincuenta años, lleva seis meses sin beber y vive en París en casas ajenas, con perros ajenos, trabajos precarios en los que cuida a unos ancianos que no son nada para ella y una soledad cada vez más espesa. Su vida se ha moldeado a golpes y la ha ido deslizando hacia el alcohol, la humillación y una forma de desgaste que amenaza con borrarla por dentro. En el centro de todo ha estado siempre un hombre: su padre. Tan tierno como irresponsable, tan luminoso como tóxico, ha ocupado toda su existencia y su sombra acompaña a Mila incluso cuando ya no está. Periodista bohemio y alcohólico de voz hermosa, solía volver de sus viajes con poemas en los bolsillos y fue quien la enseñó a escribir. Pero amaba los libros más que a su hija y murió, como ella temía, con todas las palabras dentro. Sin manifestarle nunca lo que ella más necesitaba.
Salvaje, conmovedora, brutalmente lúcida, esta novela confirma a Tatiana Tibuleac como una de las voces más intensas de la literatura europea contemporánea. Un libro sobre la embriaguez y la vergüenza, sobre la herencia familiar y la imposibilidad de empezar de nuevo. Sobre lo que una hija sigue debiéndole a un padre incluso cuando ya solo queda de él una nota escondida entre las páginas de un libro.