Esta obra es ya un clásico entre los libros de técnica actoral, aunque su autor deteste particularmente la palabra «técnica». Harold Guskin ha orientado a un sinfín de estrellas -de Glenn Close a Kevin Kline, de Michelle Pfeiffer a Chris Noth- y este libro, dirigido tanto a actores consagrados como a principiantes, propone una idea singular: «abandonar la idea de actuar y limitarse simplemente a reaccionar al texto».